Asistencia psicológica en violencia de género

Versión 3.2 por Miguel Angel escobar tellez el 05/06/2026 12:32


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(El modelo adoptado en este procedimiento es el de Lenore Walker del ciclo de violencia).

Objetivo general del procedimiento

Establecer un conjunto de actuaciones que posibilite una atención integral, sanitaria y psicológica, en la urgencia extrahospitalaria a mujeres que sufren violencia por parte de pareja o expareja.

Objetivos específicos

  • Dotar a los profesionales de herramientas para la detección y atención sanitaria y psicosocial.
  • Detección y aproximación a una valoración psicológica en urgencias extrahospitalaria en casos de violencia contra la mujer
  • Favorecer la toma de consciencia, por parte de la mujer, de la situación real que tiene con respecto a ser víctima de violencia.
  • Favorecer la toma de consciencia del riesgo vital,  en caso pertinente.
  • Apoyo en establecimiento de un plan de seguridad.
  • Facilitar el acceso a los servicios/programas de derivación.

Fase de detección y valoración de la situación de violencia

  • Asegure que el agresor no la puede escuchar ni ver, recuérdele la confidencialidad de todo el relato.
  • Valore el estar en un supuesto de violencia:
  • Describa el estado de consciencia de la realidad que vive la víctima y el riesgo al que está expuesta ella y sus hijos si los hubiera: ¿Reconoce lo vivido como agresión? ¿Reconoce el peligro?.
  • Valoración del riesgo: Pregunta de cribado: ¿Ha sentido alguna vez miedo a su pareja o ex pareja? Si la respuesta es positiva, realice una valoración más amplia.
  • Describa de estado emocional a consecuencia de lo vivido. se valorará la existencia de sintomatología ansiosa o depresiva, ideas de suicidio y estrés agudo postraumático. En caso necesario, valorar la posibilidad de traslado a psiquiatría. Establecer criterios: riesgo autolítico, planificación, abandono sin apoyo social efectivo, descompensación de estados psicopatológicos graves y previos, para ella o el entorno.
  • Breve valoración de la red de apoyo social: explorar la presencia de personas cercanas que puedan asistir, apoyar o acoger a la mujer en caso de necesidad.
  • Valorar la posibilidad de malos tratos a otros miembros.

Intervención en estado agudo de violencia

La intervención debe ser un proceso facilitador para pueda entender lo que está sucediendo, descubrir qué está dispuesta a hacer para modificar su situación, e incentivar el que participe de forma activa en la búsqueda de soluciones. Para ello:

  • Adaptar el lenguaje al nivel de comprensión de la mujer sobre el momento de su proceso de cambio (Modelo Lenore Walker: Desde ausencia de conciencia a ser plenamente consciente del ciclo de la violencia contra la mujer).
  • Ayudar a que ponga palabras a su situación, a sus estados emocionales y sentimientos, para una mejor comprensión de los mismos.
  • Ayudar a identificar pensamientos, percepciones o creencias que tiene sobre la violencia ejercida y que impide o dificulta tomar decisiones sobre la situación de riesgo hacia ella y hacia los menores u otras personas que estén a su cargo, si los hubiese.
  • Informar a la mujer del riesgo detectado y ayudar a que tome consciencia de este, confrontándo las respuestas afirmativas en la evaluación del riesgo.
  • Si decide quedarse en el domicilio, ofrecer medidas que ella pueda adoptar para protegerse: Personas a las que podría acudir de su red de apoyo y realizar un plan de seguridad.
  • Gestionar centro de emergencia de acogida, si acepta la opción.
  • Ofrecer recursos de ayuda a los que puede acudir para ir construyendo una salida al maltrato.

Recomendaciones de buenas prácticas en la atención

Mujeres:

  • Validar la experiencia de la mujer y otorgarle confianza. Respetar sus decisiones, aunque no se compartan.
  • Escuchar el relato sin interrupciones ni juicios de valor.
  • Dar a su situación la importancia que tiene y no minimizar los riesgos que corre.
  • No adoptar actitudes excesivamente proteccionistas.
  • Evitar la victimización secundaria y la revictimización.
  • No crear la expectativa de que todo lo resolverá la institución.
  • Manifestar una oposición clara a la violencia machista. El autor de las agresiones es responsable de sus actos y de las consecuencias de los mismos.
  • En caso de existir, desculpabilizar el sentimiento de fracaso como madre. Explicar el papel activo y determinante que tiene en el bienestar de sus hijos e hijas.

Menores:

  • Cuando la mujer exponga su relato de la violencia a diferentes profesionales (interponiendo una denuncia, ante una consulta médica, etc.), se procurará que no haya menores presentes. Si no se puede evitar, se les explicará quién es cada profesional, adaptándose a su nivel de comprensión.
  • No minimizar ni restar importancia sobre lo ocurrido como estrategia de protección. No disimular. Debe haber congruencia entre el lenguaje verbal y no verbal.
  • Evitar dar información falsa sobre el progenitor (por ejemplo decirle “Papá está trabajando”, cuando está en prisión).
  • No proporcionar valoraciones negativas sobre ningún progenitor. Valorar los actos y conductas, no a las personas. Prestar especial atención a otras figuras cercanas al menor (familiares, amigas, etc.) y a las conversaciones entre adultos que los menores puedan escuchar.
  • Evitar que asuman el “rol de cuidador” de la madre. No hacer uso de frases del tipo “tienes que cuidar de tu madre”, etc.
  • No magnificar ni minimizar el estado emocional de los menores, desmitificar el hecho de que lo ocurrido les afectará para siempre. Explicar que sus hijos o hijas son víctimas como ella y que por tanto pueden encontrarse mal.
Manual de Procedimientos SAMUR-Protección Civil · edición 2020 3.0